jueves, 17 de abril de 2014


Relación Pastor e Iglesia  Parte IV

En los anteriores escritos trate de permitir que cualquier ministro que inicia su servicio a Dios pueda aprender de las experiencias de este humilde servidor, esas lecturas pudieran también ayudar a los miembros de las iglesias a abrir su panorama de la realidad del ministerio pastoral. En esta última entrega sobre este tema quiero solo ayudar a aquellas iglesias que están buscando su pastor. ¿Qué deberían hacer con la finalidad de evitar unirse con un yugo desigual, ministerialmente hablando? Utilizaré el ejemplo de la escogencia de David por parte de Dios.

Estudio Bíblico: 1 Samuel 16: 1-13

I.- DIOS ESCOGE SIEMPRE A UN INSTRUMENTO HUMANO PARA LA ELECCIÓN TERRENAL DE LOS PASTORES (V.1“…Dios le dijo a Samuel…”

En el Antiguo Testamento encontramos múltiples ejemplos de cómo Dios utilizó a instrumentos humanos para manifestar su decisión cuando escogió a algún profeta o Rey. (Moisés a Josué, Eli a Saúl, Elías a Eliseo; Sadoc a Salomón; Samuel a Saúl y a David; etc.).   Dios no hablara a cada persona para saber su opinión sobre su voluntad, escoge a quién le guía a conocerla y a compartirla con el pueblo.  En el Nuevo Testamento vemos que Dios confirmo el llamado de sus escogidos con individuos: Uso a Juan el bautista para evidenciar la escogencia de Jesús en su bautismo, uso a Bernabé para confirmar a Pablo ante los otros discípulos;  Uso a la iglesia para apartar a Pablo y Bernabé para las misiones;  uso a los discípulos para escogieran a los 7 primeros diáconos, etc. 

Nuestra práctica evangélica para seleccionar a nuestros pastores varía según la denominación. Pero en lo que respecta al pueblo Bautista por lo general se nombran comités para la búsqueda de ese siervo de Dios. Creemos que al orar y seleccionar a esas personas que representan a la asamblea general, Dios les hablará y guiará en establecer el mejor proceso y llegar a una elección divina. Creemos en la autonomía y singularidad de la iglesia local, en que cada congregación es distinta y que cada pastor también, es trabajo del comité conseguir de parte de Dios al ministro que se adapta mejor a la idiosincrasia, visión, misión, personalidad, administración, y personalidad de la iglesia a fin de establecer una relación Iglesia-Pastor duradera.  Es muy importante que los escogidos para confirmar la escogencia divina entiendan bien y asuman sus responsabilidades con seriedad y objetividad. Tenemos el caso de los 11 discípulos que trataron de escoger al sucesor de Judas y lo hicieron erróneamente sin un proceso de consultar a Dios y examinar candidatos, solo echaron suertes. El resultado es que nombraron a alguien, Matías, de quién nunca más se supo en la Biblia.

II.- CUANDO TENEMOS QUE TOMAR DECISIONES SOBRE UN PASTOR NO DEBEMOS TENER  MIEDO DE LA REACCIÓN DE LAS OTRAS PERSONAS (V.2) “…Dios mío, si Saúl llega a saberlo, me va a matar…”

Samuel recibe de Dios una misión clara y directa, buscar a quién Dios ungiría para remplazar a Saúl.  Samuel conociendo la dureza de su rey entendía que éste estaría furioso al saber sobre su misión, temió a la muerte. El temor a otras personas siempre es normal, Saúl estaba siendo rechazado por Dios y eso afectaría a muchos de sus amigos, familiares, y demás personas interesadas, genuinamente o por conveniencia, en su Reinado. El secreto para la tarea de Samuel era ser obediente a Dios, el Señor le dijo: “…Yo te enseñare lo que has de hacer…”  Cuando realizamos tareas como la de escoger líderes es importante primero establecer nuestro proceder y trazar el rumbo de acción de la mano de Dios, y luego de entender la voz del Padre en cuanto a esto, apegarnos al plan.

Si tanto Samuel como cualquier otra persona o grupo elegida para ungir o escoger a un líder se olvida del cumplir con el proceso adecuado y se centra en la reacción de las demás personas a su alrededor, perderá su objetividad y terminará decidiendo en su humanidad.  El futuro de Israel era más importante que los intereses de Saúl, o de Samuel, o de cualquier otro judío. No se trataba de complacer a nadie, sino de ser sabio en buscar al mejor Rey para el Pueblo de Dios y así cumplir con la misión de la Nación Santa.

III.- DEBEMOS ESTAR SEGUROS DE QUE LA ESCOGENCIA ES DIRIGIDA POR DIOS Y NO POR MOTIVACIONES HUMANAS (V.6) “Cuando llegaron, Samuel vio a Eliab y pensó: «Estoy seguro de que Dios ha elegido a este joven».”

El pasaje nos muestra el funcionamiento de la naturaleza humana, Samuel se dejó impresionar por los factores externos: A) Su ansiedad, apenas vio al mayor de los hijos de Isaí ya quería salir de su responsabilidad, era menos trabajo. B) Se impresiono por las apariencias, lo curioso es que el v.12 afirma que David también era hermoso,  la ansiedad y temor de Samuel lo llevaban a precipitarse. Así como Samuel se dejó llevar por las impresiones al considerar de inmediato a Eliab, Isaí había descarta la posibilidad de que David fuera el ungido, ni siquiera lo mando a llamar sabiendo que venía Samuel, quizás por ser el más pequeño. Una vez más debemos corregir nuestros prejuicios, porque quizás nos lleven a escoger al equivocado o a menospreciar al adecuado.  Dios le dice a Samuel que Él mira el corazón del hombre y que por eso elige a los líderes, por lo tanto hay un llamado a aquellos quienes Dios ha elegido para confirmar y escoger a los líderes a no seguir corazonadas o gustos personales y subjetivos. Debemos ver el corazón. ¿Pero realmente podemos nosotros ver el corazón de alguna otra persona?

IV.- TODO LO QUE PUEDE VER EL HOMBRE ES ENGAÑOSO, EL INSTRUMENTO ESCOGIDO POR DIOS PARA LA ELECCIÓN DEBE CENTRASE EN EXAMINAR EL CORAZÓN DEL LÍDER AL EXAMINAR LAS EVIDENCIAS EN SU VIDA (V.7) “Pero Dios le dijo: «Samuel, no te fijes en su apariencia ni en su gran estatura. Éste no es mi elegido. Yo no me fijo en las apariencias; yo me fijo en el corazón».”

¿Por qué cuando Pablo le pide a su discípulo Timoteo escoger a los líderes no le pide mirar sus corazones? El apóstol Pablo le dijo a Timoteo “Antes de nombrar a alguien para el servicio a Dios, piénsalo bien. Porque, si esa persona hace algo malo, tú serás también responsable de lo que haga. Tú mismo debes apartarte del mal.” 1 Timoteo 5:22  Pablo dice. “…PIÉNSALO BIEN…”  ¿Qué tenía que pensar Timoteo?  ¿Se han preguntado porque Dios nos da en la Biblia la lista de requisitos para escoger a los Diáconos y Pastores? Porque sabe que no vemos los corazones. Las únicas formas de conocer lo que hay en el corazón de otro ser humano son:

Escuchar sus palabras “…de la abundancia del corazón habla la boca.” Mateo 12:34, esto es por medio de entrevistas.

Observar su testimonio y conducta, “El buen árbol no puede dar frutos malos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.  Así que ustedes los conocerán por sus frutos”. Mateo 7:18-20

Evaluar su desempeño,  En la Biblia los términos “pastor”, “obispo”, y “anciano” muestran distintos énfasis de la responsabilidad en la tarea pastoral. El líder de una iglesia debe ser responsable y eficiente como  Administrador de la Iglesia, en la Atención Espiritual de sus ovejas, en la Enseñanza, y en la Predicación de la Palabra. “Ahora bien, además se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.” 1 Corintios 4:2.  “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.” Lucas 16:10. “Tú has oído lo que les he enseñado a muchas personas. Ahora quiero que enseñes eso mismo a cristianos en los que puedas confiar, y que sean capaces de enseñar a otros.” 2 Timoteo 2:2.  En estos pasajes se enfatiza que se debe examinar la fidelidad, confianza, y capacidad del candidato.

Evaluar su liderazgo y aceptación por la congregación: Un error común que se comete es sobre espiritualizar las cosas alrededor del pastor, concluir que si cumple con los requisitos espirituales es suficientemente apto para dirigir cualquier congregación o iglesia, pero no es así. El pastor es alguien que para cumplir con sus funciones debe ser influencia sobre las ovejas, el mismo Señor Jesús dijo: “Mis seguidores me conocen, y yo también los conozco a ellos. Son como las ovejas, que reconocen la voz de su pastor, y él las conoce a ellas. Mis seguidores me obedecen” Juan 10:27.  Como seres humanos somos nosotros quienes elegimos a quien seguir, nos identificamos o no con otros, así escogemos nuestras amistades al identificamos con su personalidad, con su manera de pensar, con sus intereses, valores y principios. ¿Quién dice que no es igual al momento de escoger a nuestro líder espiritual? Por eso Dios llama a tantos hombres distintos, para alcanzar y cuidar a la gran variedad de ovejas, pero cada pastor estará rodeado por aquellos que sientan afinidad y respeto con él. 

V.- EN MEDIO DEL PROCESO DE ELECCIÓN NO SE DEBE DESCARTAR LA POSIBILIDAD DE EXAMINAR A MÁS DE UN CANDIDATO HASTA ENCONTRAR LA VOLUNTAD DE DIOS (Vv.8-10) "Isaí llamó a Abinadab, y se lo presentó a Samuel.... Luego a Samá.... Isaí le presentó a Samuel siete hijos suyos..."

Samuel debió ver a los siete hermanos mayores de David antes de ungirlo como rey.  Debido a nuestra imperfección y limitación humana, no estamos capacitados para hacer una elección perfecta de inmediato, aunque tampoco es imposible que ocurra.   Quiero usar como referencia la experiencia de Samuel, le fueron presentados los hijos de Isaí, uno por uno. Se ha preguntado usted, ¿Por qué no se le pusieron todos juntos enfrente al profeta? Creo que Dios quería evitar la competencia entre ellos y las pasiones humanas que llevan a las comparaciones y contiendas.  Cada uno tuvo su oportunidad ante el mensajero de Dios, uno a uno fueron considerados y en el caso de los siete mayores rechazados.  De la misma manera, nuestras iglesias deben evitar crear un concurso público entre candidatos al pastorado, es nuestra práctica bautista abrir un ciclo con un candidato y cerrarlo definitivamente antes de iniciar otro con alguien más. Si en el ciclo se concluye que ese candidato debe ser el pastor, todo finaliza allí; si la conclusión es que no es el adecuado para esa determinada congregación, se debe orar por un nuevo candidato e iniciar un nuevo ciclo de consideración.

Es importante resaltar que la no escogencia de los hijos mayores de Isaí no significo que éstos fueran unos pecadores, su desaprobación por parte de Dios no definía si eran mejores ni peores que David, simplemente no eran lo que Dios quería para esa función.  A menudo veo el temor en quienes deben  considerar a un pastor para una determinada iglesia, ya que sienten que su decisión determinará si el candidato es llamado o no por Dios, si es santo, irreprensible, salvo, etc. La verdad es que el llamado y escogencia de Dios para con sus siervos los pastores no tiene nada que ver con lo que cualquier comité o concilio de una congregación local determine, éstos sólo evalúan la compatibilidad del candidato con las características específicas de la iglesia que representan. No debería haber u sentido de fracaso en los no escogidos ni un sentido de culpa en el comité o concilio que realiza su trabajo y quienes conocen bien a su congregación. Nunca se elige entre buenos y malos pastores, sólo se busca identificar al más idóneo para lo que significa cada congregación.



1 comentario:

  1. Gracias a Dios pastor que deja estas experiencias vividas por usted para quienes estamos comenzanzo el ministerio pastoral es de mucha ayuda pues el mentoreo pastoral en estos dias solo se convierte en una expresion de como ganar almas y que pareciera ser hoy dia lo mas relevante sin embargo este material vivencial nos deja claro que existen cosas importantes a desarrollar en este complejo ministerio que Dios nos ha otorgado por su divina gracia y amor

    ResponderEliminar